Reflexiones - Blog de Olivia Consultora

El “entretiempo” que los líderes a veces desaprovechan

Escrito por Alberto Bethke | Jul 3, 2026 1:59:15 PM

En los Mundiales hay partidos que se dan vuelta en el entretiempo.

Unos 15 minutos de vestuario, sin cambiar a los 11 jugadores, alcanzan para transformar un resultado. En las organizaciones también existe ese entretiempo: el momento en que un equipo, en medio de un mal semestre, puede reencontrar el rumbo. La diferencia es qué se hace con esos minutos. Algunas claves:

Dejar de tratar de inútiles al equipo

Quienes están ahí compitiendo son profesionales que se ganaron su lugar. Un mal semestre no borra una trayectoria. Antes de bajar línea, hay que preguntarse si falla la habilidad, si el rival mejoró o si el problema es otro.

Salir rápido del error puntual

Los líderes que se quedan anclados en la jugada que salió mal pierden de vista el campeonato completo. La gestión del error es clave: entenderlo, aprender y avanzar.

La actitud multiplica, la táctica no alcanza.

En 15 minutos no se enseña una jugada nueva. Pero sí se puede cambiar el estado de ánimo con el que se sale a jugar el segundo tiempo. Cuando la actitud no está, ninguna táctica la compensa.

Inspirar es el octavo hábito.

Como bien decía Stephen Covey, no basta con ser efectivo: hay que inspirar. Nadie cambia su forma de trabajar porque se lo digan una vez. Pero sí puede ver el mundo distinto si alguien lo lleva a otro plano.

El vestuario corporativo no existe, hay que crearlo.

El fútbol tiene ese espacio físico de intimidad de equipo. Las organizaciones, en cambio, suelen quedarse en lo táctico: la reunión del lunes, la agenda de la semana. Falta el espacio para pensar el futuro sin la urgencia del día a día.

La cancha embarrada es la misma para todos.

Lo que diferencia a los que ganan es lo que hacen con esos quince minutos de entretiempo.

Este análisis surge de un nuevo episodio de nuestros Whisky Stories mundialeros, en Olivia Play For Business. Te invitamos a escuchar el episodio completo en El entretiempo que los líderes no aprovechan.

 

Por Alberto Bethke, socio fundador de Olivia.