Gabriel Weinstein, Managing Partner Europe de Olivia, autor de la nota sobre estrategia empresarial y ventaja competitiva

17 años bajo tierra

Las cigarras pasan 17 años bajo tierra para esquivar a sus depredadores. Qué pueden aprender las empresas de esta estrategia de supervivencia.

Escrito por
Gabriel Weinstein
Gabriel Weinstein

Inspirador, creativo y talentoso. Desafía el statu quo llevando a las organizaciones al siguiente nivel, rompiendo con lo conocido, creando nuevas realidades y transformando su futuro.

Hay cigarras que pasan diecisiete años bajo tierra, sin motivo aparente, para luego emerger todas a la vez y desaparecer semanas después. 

No es azar: es una de las estrategias de supervivencia más elegantes que existen contra un depredador que aprendió a predecirlas. Nuestras empresas tienen mucho que aprender de este comportamiento si no quieren ser devoradas.

En el este de Estados Unidos existen cigarras que solo salen a la superficie cada 13 o cada 17 años. Ni cada 10, ni cada 15, ni cada 18. El resto del tiempo viven bajo tierra.

Durante mucho tiempo, esos números parecían arbitrarios, pero en 1966 los entomólogos Monte Lloyd y Henry Dybas propusieron una explicación simple pero fascinante: 13 y 17 son números primos. Si una cigarra emergiera cada 12 años, coincidiría periódicamente con cualquier depredador de ciclo 2, 3, 4 o 6 años. Pero un ciclo de 13 o 17 años casi nunca se cruzaría con ellos, porque la coincidencia solo se repetiría cada varias décadas, un intervalo tan largo que en la práctica nunca llega a sincronizarse.

La cigarra no se esconde bajo tierra, se esconde en la aritmética.

No hay estrategia más eficaz que aquella que tu depredador no puede anticipar.

Esta lógica de evitar sincronizarse con quien te está esperando tiene una traducción casi literal en cualquier estrategia empresarial, aunque casi nadie la formula así. Y no es solo la fecha de lanzamiento de tu próximo producto. Es la industria en la que decides entrar sin haber estado nunca antes. Es la tecnología en la que llevas dos años apostando en silencio mientras el resto del sector mira hacia otro lado. Es el fichaje que nadie, ni la competencia, ni a veces el propio consejo, vio venir. Cuando el mercado puede anticipar no solo cuándo vas a moverte, sino hacia dónde, deja de ser tu jugada: se convierte en el punto de partida que otro usa para crear su propia estrategia.

Calendarios de lanzamiento tan fijos y repetidos año tras año que un competidor puede programar su propio anuncio para robarte el titular una semana antes. Un patrón de expansión tan reconocible que cualquiera puede adivinar cuál será el próximo sector en el que entre, antes de que lo anuncie. Una apuesta tecnológica de la que ya se habla en los congresos del sector meses antes de que esté lista. Un tipo de fichaje que siempre responde al mismo perfil y misma cantera que ya se sabe a quién va a llamar la próxima vez. La ventaja se evapora en el mismo instante en que alguien más puede anticipar el cuándo, el qué, el dónde o el con quién.

El motivo de fondo es exactamente el de la cigarra. No es la velocidad ni el tamaño de la organización lo que determina si te alcanzan o no. Es si tu próximo movimiento, cuándo, dónde, con qué apuesta y con quién, se puede deducir de antemano.

En 2006, Amazon, que para el público seguía siendo, sobre todo, una librería online, lanzó Amazon Web Services: infraestructura de computación en la nube que había construido en silencio durante años para resolver sus propios problemas de escalabilidad en Navidad. Ni Google ni Microsoft, que llevaban décadas siendo la referencia en tecnología, vieron venir que un minorista de libros se convertiría en el mayor proveedor de servidores del planeta. Hoy AWS genera una parte sustancial de todo el beneficio operativo de Amazon, en muchos años más que el propio comercio electrónico, y obligó a dos gigantes tecnológicos a pasarse años corriendo detrás de una librería.

Sun Tzu lo escribió hace 2.500 años en "El arte de la guerra": ataca donde el enemigo no está preparado, aparece donde no te esperan.

Ahora bien: la cigarra tampoco sobrevive por ser caótica. Sigue teniendo un ciclo fijo, disciplinado y absolutamente fiable para ella misma, solo que ese ciclo no coincide con el de quien la caza. Ahí está el matiz que se suele perder cuando se habla de "romper la previsibilidad": no se trata de eliminar todo ritmo, sino de separar el que debe seguir siendo fiable (como la nómina, los pagos, el cumplimiento de lo prometido o la comunicación interna) del que no debería ser tan legible para quien observa desde fuera con intención de sacar ventaja: el momento de un lanzamiento, la industria en la que de repente decide competir, la tecnología en la que lleva tiempo apostando en silencio, el perfil que ficha sin que nadie lo vea llegar.

Apple lleva más de una década anunciando religiosamente sus productos cada septiembre, sin ningún intento de esconder la fecha. Pero esa previsibilidad de calendario es precisamente lo que le permite blindar lo único que de verdad importa: qué va a presentar. El "cuándo" es ritual y genera expectación; el "qué" se guarda con la misma disciplina con la que una cigarra no revela su ciclo hasta el último minuto.

Las organizaciones que gestionan bien esta tensión sacrifican el aplauso de la cuenta atrás publicada con meses de antelación, ese anuncio que genera expectación a corto plazo, por algo menos vistoso: la posibilidad de mover ficha y sorprender al mercado con la guardia baja.

Trece años bajo tierra parecen, vistos desde fuera, una eternidad desperdiciada. Pero es exactamente ese tiempo fuera de ritmo lo que hace que, cuando la cigarra por fin sale, nadie la esté esperando.

Nota original de El Confidencial

Por Gabriel Weinstein, socio de Olivia.

LIDERAZGO ORGANIZACIONAL INNOVACION ORGANIZACIONAL
Otras reflexiones de Gabriel Weinstein

El síndrome Messi: el riesgo de depender de una sola persona clave

Las empresas que hoy presumen de tener a su propio '10' deberían preguntarse qué van a hacer el día que ese diez se lesione, se queme o simplemente de...
leer más

La nostalgia no vende

Hay empresas jóvenes con edificios antiguos y compañías centenarias con una vitalidad admirable. Del mismo modo, existen organizaciones recién nacidas...
leer más

Transparencia corporativa: cuando un valor mal entendido puede destruirlo todo

La transparencia es uno de los principios más evocadores del management moderno: suena bien, es fácil de proclamar y prácticamente imposible de cuesti...
leer más